jueves, 10 de octubre de 2013

FIALKA creador de la pantomima en PRAGA

Ladislav Fialka y el Teatro de Pantomima  de Praga
                                           Por  RAMON DIAZ 

LADISLAV FIALKA: 
Fue  sin dudas uno de los grandes  creadores que impulsaron el arte de la pantomima hacia un desarrollo  y un reconocimiento internacional y de los más antiguos maestros  de la pantomima centroeuropea acompañado por su agrupación de actores mimos del Teatro de Pantomima de Praga también conocido como Na Zabradli
Con actores como: Ludmila Fialkova, Milan Jedicka, Jiri Kaftan, Zdenka Kratochvilova, Ivan Lukes, Bozena Vechetova, Richard Weber, Antonin Hosek, Jiri Kanka, Mirka Kovarova, Jiri Miller, Evzen Novacenko y Milan Vomacka. Director: Vladimir Vodicka.
Fialka  nació en 1931 en la ciudad de Praga y falleció en 1991.
Comenzaron desde 1958, con un repertorio de temas muy sencillos, deudor del sentimiento romántico europeo  que fue ganando en profundidad  temática en medio de sus  extensas  y exitosas  giras hacia una etapa en que abordó el mimodrama de mayor complejidad argumental. Se empeñaron en dominar  la técnica expresiva  de la escuela francesa de maestros como Etienne Decroix, Jackes Leqoc  entre  otros.
Se admiró por su  capacidad de expresión, la justeza que empleó de la escuela clásica que domino en gran Marcell  Marceau. Los puristas, de entonces,  se quejaron de que el maestro Fialka usó el añadido de sonidos, músicas, onomatopeyas y que esto traicionaban el silencio total que debía  presidir una pantomima, sin embargo el estilo de Fialka quien empleó símbolos en la utilería y el vestuario que apoyaban el argumento terminó por conquistar a diversos públicos de Europa.
El Teatro de Pantomima de Praga llegó a ser una compañía bien adiestrada, a la que mezcló la educación del músculo con una educación musical de línea circense. Con un mensaje de  una cierta metafísica con un cierto humor. Por ejemplo en la obra “Noss” (nariz) presenta el pequeño drama bufo de un clown que ha perdido su nariz falsa; pierde con ella su identidad, su aptitud
Y es una metáfora de la lucha por recuperar algo esencial.
No estuvo exento de contraponerse al exceso autoritario de los gobiernos de dominio soviético, quienes por una parte subvencionaron y apoyaron el desarrollo de las artes pero ejercieron una permanente desconfianza hacia el mundo  artístico  sobre todo por poseer el arma de la libre comunicación con las  audiencias. El arte de la pantomima no empleaba los códigos heroicos del realismo socialista, sin que con esto descalifiquemos los indudables logros  de aquella tendencia que obtuvieron logros artísticos como por ejemplo  como “La Madre” de Gorki Bretch entre otras valiosas obras.
                                 

  El teatro de Fialka se presentaba como un dibujo con actores en vivo. Su lectura   fue de fácil comprensión pero se le añadía un encanto sutil que conquistaba al público hasta al final al cerrarse el telón.  El humor es más bien interior, como una clave de los personajes entre sí, algo como de complicidad entre los artistas  y el  público.
En  su repertorio como:
“La vida y en el hombre”. Se interesaba en la reflexión de la existencia humana y en “La vida del árbol” es donde el árbol nace, vive, cambia de hojas; después  llega el hombre, lo corta… y con la madera construye un violín constituye una obra maestra del género.
Además “El hombre y la silla” es de gran humorismo.
“La vida de pie”. En ésta,  el recurso de la música está empleado con positiva perfección.
El piano” y la máquina de escribir  es una oportunidad para apresionar su virtuosismo  técnico
Pero lo mejor de Fialka no son sus historias trascendentes, sino sus demostraciones técnicas y sus juguetes cómicos. En ellos domina la frescura, la elegancia, la viveza. La belleza plástica de algunas de sus pantomimas, como CariátidesAlta escuela, la Entrada del circo más pequeño y especialmente El hombre y la máquina son muestra más que suficiente del talento de Fialka 
Fialka y sus mimos lograron ser un ejemplo del genero como afirmara Alexandro Jodorowsky refiriéndose a la pantomima decía que este “no es un arte de muecas”. El secreto de la expresión facial consiste en retener la expresión del sentimiento, pero que el sentimiento se trasluzca a pesar de los esfuerzos.
Imaginemos que el mimo tiene una máscara inexpresiva pegada al rostro. Él debe sentir por debajo de la máscara con tal intensidad que el dolor, la alegría, la cólera, se filtren por los poros de esa mascara. Esa es la expresión noble. La expresión bastarda, bufonesca, utiliza la expresión exterior
                                                 
Ladislav Fialka 

La compañía de Fialka se presento en varias oportunidades en México y recibió la admiración de público y   interactuando con otros mimos mexicanos incluso invitando a un destacado mimo mexicano que es Juan Gabriel Moreno  a  integrarse  en 1971 recibiendo la oportunidad de ser   alumno directo de Ladislav Fialka en el curso de verano de pantomima. Moreno llegó a Praga según sus propias palabras, "para pasar el examen magistral ante su maestro Fialka" Este examen se convirtió, sin embargo, en el triunfo de la pantomima mexicana"

Hoy Fialka es el recuerdo imborrable que habita en la historia del teatro y sus gestos quedaron en el corazón para siempre.

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